La llegada de un bebé viene acompañada de momentos únicos y de decisiones que buscan proteger su bienestar a lo largo de su vida. Una de ellas es qué hacer con las células del cordón umbilical ¿merece la pena conservarlas? En este artículo te resolvemos algunas dudas que suelen plantearse.
¿Qué son y para qué sirve las células del cordón?
El cordón umbilical es una fuente muy valiosa de células madre hematopoyéticas, las que dan origen a la sangre y al sistema inmunitario, que pueden utilizarse para tratar hasta 85 enfermedades graves como enfermedades oncológicas, fallos medulares, enfermedades metabólicas, inmunodeficiencias, enfermedades autoinmunes o hemoglobinopatías.
Ya se han utilizado en más de 55.000 trasplantes alogénicos en el mundo, siendo un tratamiento consolidado y adicionalmente hay numerosas investigaciones en desarrollo para tratar otro tipo de enfermedades en un futuro.
Junto a la sangre, también puede conservarse el tejido del propio cordón, rico en células madre mesenquimales. Son un tipo celular distinto, con propiedades inmunomoduladoras y de reparación de tejidos, y constituyen una de las líneas más activas de la investigación en medicina regenerativa. Conviene decirlo con precisión: su uso se desarrolla hoy en el marco de ensayos clínicos, no como tratamiento de práctica habitual.
Entre esas líneas de investigación en estudio con células del cordón, se encuentran enfermedades y patologías como autismo, parálisis cerebral, esclerosis, diabetes, Parkinson, regeneración de tejidos… Son investigaciones prometedoras, pero muchas se encuentran todavía en fases iniciales y sus resultados no permiten, a día de hoy, anticipar una eficacia demostrada.
¿Qué beneficios tiene conservarlas?
Guardar estas células es poder preservar una muestra personal, disponiendo de un recurso biológico propio ante posibles necesidades médicas futuras, siempre bajo la valoración de los profesionales sanitarios.
La conservación privada, tiene varias ventajas
- Disponibilidad rápida. La unidad ya está recogida, procesada, tipada y criopreservada, sin necesidad de iniciar una búsqueda de donante compatible.
- Compatibilidad familiar. La unidad es totalmente compatible con el propio niño y existe aproximadamente una probabilidad de 1 entre 4 de que lo sea plenamente con un hermano.
- Menores exigencias de compatibilidad HLA. La sangre de cordón tolera mayor disparidad HLA que la médula ósea, lo que amplía las opciones de uso dentro de la familia.
- Menor riesgo de enfermedad de injerto contra huésped. Las células del cordón son inmunológicamente inmaduras, lo que se asocia a una menor incidencia y gravedad de esta complicación, y a un menor riesgo de transmisión de infecciones latentes.
- Recogida sencilla y sin riesgo. Se realiza tras el nacimiento, no es dolorosa y no interfiere en el parto ni supone riesgo alguno para la madre o el bebé.
¿Qué opciones existen en España?
En España puedes donar estas células de manera altruista o conservarlas en un banco privado de cordón, para posible uso autólogo eventual (uso propio) para ello tendrías que contactar con uno antes de la llegada de tu bebé.
Si la opción elegida es la conservación privada, hay un aspecto que conviene conocer: las unidades almacenadas en territorio español quedan inscritas en el Registro Español de Donantes de Médula Ósea y pueden ser solicitadas para cualquier paciente compatible. Por ese motivo, los bancos privados que operan en España custodian las muestras en sus instalaciones europeas, lo que permite mantenerlas disponibles para la familia. Es una información que el contrato debe recoger con claridad.
Si quieres conocer más sobre el potencial de estas células, en BioCord disponen de acuerdos con las principales aseguradoras de salud, siendo el referente en España del servicio de criopreservación de células madre y ofreciendo las mejores garantías y más completas opciones para conservar las células de sus hijos.
Su banco cuenta con 22 años de trayectoria en este sector, en donde más de 90.000 familias ya han decidido preservar las células de su bebé





