Calculadora de porcentajes: aumentos, descuentos y variaciones

El cálculo de un porcentaje responde a cinco preguntas: cuánto es el x % de un importe, cuánto queda al sumarlo o restarlo, cuánto ha variado un valor y qué parte representa uno de otro. Lo que más cambia el resultado es la base sobre la que se aplica el porcentaje.

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Cómo se calcula cada porcentaje

Un porcentaje es una fracción de cien aplicada a una base. Todo cálculo empieza por identificar esa base, que es el importe sobre el que se mide. Para hallar el x % de un importe se multiplica la base por x y se divide entre 100. Para añadir x % se multiplica la base por 1 más x/100; para quitarlo, por 1 menos x/100. Así, sumar un 20 % equivale a multiplicar por 1,20 y restar un 20 % equivale a multiplicar por 0,80.

La variación entre dos valores se obtiene restando el inicial al final, dividiendo esa diferencia entre el valor inicial y multiplicando por cien. Un resultado negativo indica una bajada. La proporción, en cambio, divide una cantidad entre la otra y multiplica por cien: dice qué parte del total es esa cantidad. El orden importa, porque si se invierten los dos valores cambia la base y el resultado es otro.

Qué cambia el resultado y cuánto

La base pesa más que el porcentaje. Un aumento del 15 % sobre 200 euros suma 30 euros y deja 230; el mismo 15 % sobre 400 euros suma 60 y deja 460. Con el mismo porcentaje, duplicar la base duplica el efecto.

También cambia el resultado qué valor se toma como inicial en una variación. Pasar de 80 a 100 es una subida del 25 %, porque la diferencia de 20 se divide entre 80. Pasar de 100 a 80 es una bajada del 20 %, porque ahora se divide entre 100. Los mismos dos números dan porcentajes distintos según la dirección.

Por último, el redondeo altera el importe final en cifras grandes o en cálculos encadenados. Conviene conservar los decimales hasta el último paso y redondear solo el resultado.

El error de sumar y restar lo mismo

El error más habitual es creer que sumar un porcentaje y restar el mismo lo deja todo como estaba. Con 100 euros, añadir un 20 % da 120; quitar después un 20 % de 120 da 96, no 100. El segundo 20 % se calcula sobre una base mayor, así que resta 24 euros en lugar de 20.

El coste es real: quien espera recuperar el importe inicial se encuentra con 4 euros menos en este ejemplo, y la diferencia crece con la base. Con un 50 % se nota más: 100 sube a 150 y baja a 75. Para volver a 100 desde 120 hay que quitar 20 sobre 120, es decir, un 16,67 %.

Este cálculo es una estimación aritmética: los impuestos, las comisiones o los redondeos que se apliquen en la realidad pueden modificar la cifra final.

Preguntas frecuentes

¿Por qué si subo un 20 % y bajo un 20 % no vuelvo al importe de partida?

Porque cada porcentaje se calcula sobre una base distinta. El aumento se aplica al importe inicial; la bajada se aplica al importe ya aumentado, que es mayor. Con 100 euros, subes a 120 y bajas un 20 % de 120, o sea 24 euros, y quedas en 96. Para regresar a 100 tendrías que quitar un 16,67 %.

¿Cómo se calcula qué porcentaje es una cantidad de otra?

Se divide la cantidad entre el total y se multiplica por cien. Si en una cesta de 40 euros dedicas 10 a fruta, 10 entre 40 es 0,25, es decir, un 25 %. Lo importante es poner como divisor el total o el conjunto de referencia; si pones al revés, obtendrás un número que no responde a lo que buscas.

¿Cuál es la diferencia entre puntos porcentuales y porcentaje?

Los puntos porcentuales restan dos porcentajes entre sí; el porcentaje de variación compara el cambio con el valor inicial. Si algo pasa del 10 % al 15 %, ha subido 5 puntos porcentuales, pero su variación relativa es del 50 %, porque 5 entre 10 es 0,5. Son dos formas distintas de medir el mismo cambio.

¿Cómo quito un descuento para saber el precio original?

Se divide el precio final entre 1 menos el descuento en forma decimal. Si un artículo cuesta 80 euros tras un 20 % de rebaja, divides 80 entre 0,80 y obtienes 100 euros. No sirve sumar un 20 % a 80, porque eso daría 96: el descuento se aplicó sobre el precio original, no sobre el rebajado.